El yoga es una práctica antiquísima que desde sus orígenes ha tenido como propósito generar una visión más positiva de la vida, una mente más enfocada y una sensación de paz y serenidad. Hoy en día, la gente ha generado una imagen de personas extremadamente atléticas poniendo sus piernas detrás de la cabeza y encrespándose en posiciones asombrosas. O por el contrario, se cree que el yoga es una práctica para ermitaños; gente aislada que que se sienta durante horas en la misma posición diciendo «om» repetidas veces. La realidad es que no importa tu forma, tamaño, edad ni capacidad… ¡cualquier persona puede hacer yoga y adaptar su práctica a sus gustos y necesidades individuales!

Si has pensado en practicar yoga y por alguna razón no lo has hecho, esperamos que este artículo te haga reconsiderarlo. Aquí te mostramos algunas razones por las que deberías iniciar tu práctica cuanto antes.

Astavakrasana

1. Relaja, desestresa y ayuda a centrarse en el presente

Con la práctica del yoga, los sistemas nerviosos simpático y parasimpático son equilibrados en sus funciones (el sistema parasimpático es el calmante restaurador, que aumenta el flujo sanguíneo a intestinos y órganos reproductivos; el sistema simpático es el que nos pone alerta y nos ayuda a reaccionar); y esto es gracias a que incorpora estiramiento muscular, técnicas de respiración, relajación y meditación.

Cuando el sistema simpático está siendo reiteradamente activado, sin equilibrio con las funciones del sistema parasimpático, es cuando el estrés comienza a hacer desastres en la salud: enfermedades del corazón, presión arterial alta, diabetes, insomnio, despresión, fatiga crónica, fibromialgia, colitis, un sistema inmunológico decaído, entre otros. El yoga puede ayudar de manera preventiva y combatiente contra estas enfermedades estrechamente relacionadas con el estrés.

2. Ayuda a que te sientas y te veas mejor

Mucha gente que practica yoga reporta sentirse más sana, energizada y que las personas a su alrededor notan mejoras en su aspecto físico. Lo anterior se debe a que más oxigenación en los pulmones equivale a más oxigenación en sangre, cerebro, glándulas y órganos vitales, lo que repercute favorablemente en su funcionamiento; por eso te sentirás mejor. Al caer el estrés, disminuirán también los radicales libres, responsables del deterioro celular, por lo que el yoga funciona como un tipo de antioxidante.

3. Mejora / corrige la postura

En cuestiones de imagen la buena postura nos hace vernos más altos, seguros de nosotros mismos y esbeltosEn contraste, la mala postura puede acarrear problemas en músculos de cuello, espalda y articulaciones, llevar a dolores crónicos (por ejemplo de cabeza y espalda), artritis degenerativa, ocasionar cansacio, afectar la capacidad pulmonar, hacer que nos veamos más «rellenitos», malhumorados, etc.

El yoga promueve el uso eficiente de los pies, también contribuye a la buena alineación y uso efectivo y saludable de rodillas y columna; brinda conciencia postural y altura; mejora la posición de la espalda, cuello y cabeza. 

4image. Ayuda a estar en el peso ideal

El yoga ayuda a quemar calorías, pero lo más peculiar es que además tiene una influencia positiva en contrarrestar las causas mentales y emocionales que lleven a los problemas de peso. El yoga puede influir paulatinamente a que comamos con más conciencia al aumentar la sensibilización de lo que nos hace bien y lo que no. Por otra parte, está también comprobado que el yoga reduce los niveles de cortisol (vinculados con el estrés), siendo una de las principales causas de acumulación de grasa en el abdomen.

 5. Te ayuda a eliminar lo que no necesitas

El sistema linfático es el que lucha contra las infecciones , mata células cancerosas y elimina los productos tóxicos de desecho de las células. Cuando se entra y se sale se ciertas posturas de yoga, se mejora el sistema linfático y digestivo, y promovemos el desecho de toxinas. 

6. Mayor y mejor movilidad

El yoga incrementa la flexibilidad y la elasticidad que llevan al incremento en el rango de movimiento en las articulaciones y en los músculos, respectivamente. El yoga promueve una mayor flexibilidad al alargar las cápsulas contenedoras y secretadoras de líquido sinovial de manera segura, lo cual a la vez, protege las articulaciones durante el movimiento.

7. Fortalece y tonifica los músculos sin perder flexibilidad

La debilidad muscular contribuye en problemas como artritis, dolor de espalda y caídas. La fortaleza sin flexibilidad puede llevar a otros problemas , por ejemplo, al aplanamiento de las lumbares. Por otra parte, se ha demostrado que la práctica de ciertas posturas de yoga hace que la fuerza ganada sea utilizada de una manera más efectiva: los músculos no están únicamente más fuertes, sus fibras se contraen de manera más simultánea.

8. Fortalece los huesos

Hay zonas en donde típicamente se dan las descalcificaciones, como el caso de muñecas y cadera; muchas posturas de yoga han demostrado su efectividad para fortalecer precisamente dichas zonas, sobre todo se presume que puede disminuir y posiblemente revertir la osteoporosis.

9. Mejora el equilibrio

El yoga no sólo actúa a este nivel físico, además da mayor equilibrio en los planos mental y emocional. En su conjunto, este equilibrio integral mejora el funcionamiento de los sistemas metabólicos y hormonales.

10. Mejora las defensas

Tanto para las generación de anticuerpos (subir defensas) como en las enfermedades autoinmunes, los practicantes de yoga han presentado diferencias significativas, positivas y comparativas en grupos de control en la respuesta inmunológica a las enfermedades.

image11. Ayuda a respirar mejor

La práctica del yoga mejora la capacidad de llenado de los pulmones (lo que es igual a más oxígeno en nuestra sangre); el tiempo de retención de éste (aumentar el aprovechamiento y favorecer al corazón); y cuánto pueda salir (sacar producto de desechos gaseosos que ya no son oxígeno, como CO2).

Los practicantes de yoga necesitan tomar menos respiraciones por minuto, pero éstas, son de mayor volumen, lo que aumenta la capacidad de ejercitarse, calman y favorecen al sistema nervioso

La practica de pranayama en yoga, promueve la respiración completa mediante la inhalación y la exhalación por la nariz, eliminándose paulatinamente la respiración por la boca que está vinculada con el ronquido, el mal aliento bucal, la mordida desalineada y problemas de insomnio; igualmente, la respiración yóguica puede evitar un ataque de asma y otros problemas vinculados con la falta de oxigenación adecuada.

12. Ideal para la salud de las articulaciones

La práctica de ásanas (posturas de yoga), además de incrementar el rango de movilidad, puede ayudar a la salida de líquido sinovial y a mejorar la alineación de los huesos, evitando su desgaste.

13. Medicina preventiva y correctiva de la salud de la columna

Practicar yoga ayuda a nutrir los discos intervertebrales creando menor compresión entre éstos y la columna. Los discos de la columna necesitan ponerse en movimiento para conseguir nutrientes; las flexiones hacia adelante, las extensiones hacia atrás, los giros, proporcionan una elongación suave de la espina que previene que los discos se sequen o degeneren, ayudándalos a hacer su trabajo como absorbentes de choque entre las vértebras, funcionando como colchones y evitando que los nervios sean oprimidos o pellizcados.

14. Eficaz para disminuir el dolor

Gracias a su efecto de incremento en la flexibilidad y elasticidad en espalda, se ha demostrado que el yoga ayuda a disminuir, hacer más tolerables o incluso poner fin a los dolores crónicos de espalda, fibromialgia, síndome del túnel carpiano, etc.

Debido a que con el yoga se aprende a relajar los músculos, estós se pueden estirar más, esta elasticidad hace posible realizar más movimientos con menor dolor o sin dolor alguno, puesto que el incremento en el rango de movilidad quita la presión/tensión de los lugares donde se genera el dolor, dando cabida a que sanen estas zonas.

15. Favorece la circulación

Ciertas posturas de yoga fomentan el retorno venoso para que la sangre regrese de las piernas y pelvis, de vuelta al corazón. Con una mejor circulación de sagre al corazón, éste no tiene que trabajar tan duro. Las venas, a diferencia de las arterias, no pueden empujar la sangre y dependen del movimiento de partes adyacentes del cuerpo para que la sangre suba, la práctica de posturas de yoga, ayudan precisamente a que la sangre se mueva de la periferia hacia el centro, siendo muy benéfica para la circulación.

16. Ganarás condición física

Se ha demostrado que con el yoga se mejora y acondiciona el estado del sistema cardiovascular, pues se ralentiza el ritmo cardiaco, aumentando su resistencia muscular y su saturación máxima de oxígeno durante el ejercicio, al igual que el ejercicio aeróbico.

17. Impulsa a un mayor autoconocimiento

La práctica de posturas de yoga mejora la propiocepción, es decir, la inteligencia espacio-temporal de nuestro cuerpo; lo que se traduce en darnos cuenta de cómo está alineado nuestro cuerpo, si tenemos patrones de movimiento disfuncionales; percibir lo que esta sucediendo en el cuerpo. El proceso de darnos cuenta nos ayuda a aprender a relajar los músculos, a conocer lo que en un momento dado podemos hacer aún con determinación, de lo que no; nos permite hacer cambios, tomar mejores elecciones, llevar a cabo medidas en beneficio de la salud y en general, nos conduce a hábitos más saludables, tanto en el plano físico como emocional.

Kundalini18. Ayuda a estar de buen ánimo

El yoga incrementa el sentido de bienestar, auto confianza, autoestima y buen ánimo, lo cual es un gran combatiente de la depresión y de otros sentimientos, pensamientos y/o actitudes que en muchas ocasiones llegan a somatizarse en enfermedades. 

Por otra parte, el yoga promueve la salud psicológica y el crecimiento espiritual al enfatizar la enseñanza de técnicas de auto reconocimiento, mejorar el autoestima y las actitudes; a ver en sí y en los demás valores, cualidades y virtudes, y a sanar los pensamientos y emociones de sufrimiento. De este modo, cada día avanzamos en reconocer en sí y en los demás, la expresión en sí mismo de la expansión de la conciencia, lo que conlleva sentimientos de plenitud, libertad, alegría y a mejorar las relaciones interpersonales.

19. Mejorará  tu funcionamiento y rendimiento cerebral

Diversos estudios han demostrado que el yoga puede mejorar la coordinación, el tiempo de reacción, la memoria, a enfocar la atención y algunos otros indicadores significativos del funcionamiento efectivo del cerebro. Lo que ocurre con el yoga, es que el cerebro comienza a construir nuevas sinapsis o conexiones entre neuronas, incrementándose la neuroplasticidad y ayudando a mantener las funciones cerebrales en buen estado. Por otra parte, la gente que practica meditación y ciertos tipos de ejercicios de respiración, muestran resaltada la actividad de la corteza prefrontal izquierda del cerebro, que está correlacionada con mayores niveles de felicidad, mejor funcionamiento inmune, mayor flexibilidad ante la vida y un temperamento más difícil de enojar o frustrar (inteligencia emocional).

20. Nos involucra con nuestro sanar

En el yoga, las personas se ven involucradas activamente en hacer tal o cual ejercicio postural, respiratorio, meditativo: en llevar a cabo visualizaciones creativas (un método que los yoguis de miles de años atrás conocían muy bien y que hasta hace muy poco tiempo se le dio validez y reconocimiento). De pronto llevan esto fuera del salón de yoga. Así, quienes practican yoga se dan cuenta que pueden tomar las riendas para responsabilizarse del propio bienestar, incluso haciéndose de relaciones más constructivas y sanadoras y haciendo elecciones en sintonía con la sabiduría interior del ser.